¿Cómo?: Commons. El Copyleft. (Parte I)

Ahora que sabemos que todos somos genios, me gustaría iniciar el camino de CULTURA&+ hablando de la revolución de la cultura que se gesta en las bases, de los nuevos entornos creativos y artísticos en los que se está trabajando de forma colectiva, en vistas a crear nuevos paradigmas culturales que permitan una mejor y mayor difusión de los trabajos y obras, sin que ello signifique que el autor vaya a tener que comer piedras.

Quizá hayáis oído hablar alguna vez del “paradigma del procomún”, traducción particular de lo que en el mundo anglosajón denominan commons. Se trata de un término que, básicamente, hace referencia a todo aquello que nos pertenece a todos y no debería ser explotado económicamente por una entidad que lo vuelva privativo para las siguientes generaciones.

Existe la impuesta noción de que los trabajos creativos actuales, sean en forma de música, cine, pintura o literatura, parten de lo genuino de la mente que las concibió, dejando completamente de lado la realidad de que todo trabajo requiere diversos procesos de creación, y que uno de ellos, fundamental, es conocer la historia del arte que uno intenta llevar a cabo, es decir, partir de lo ya creado para seguir evolucionando. Así podríamos llegar a pensar que “Todo trabajo creativo es derivativo”, como nos muestra el siguiente vídeo producido por Nina Haley, que apoya con imágenes la noción de Commons de la hoy queremos hablaros.

Todo trabajo creativo es derivativo.

Pero, ¿qué es el commons? ¿a qué se refieren? Antonio Lafuente, responsable del Laboratorio del Procomún del Museo del Prado, MediaLab Prado, lo define así:

“El procomún lo forman las cosas que heredamos y creamos conjuntamente y que esperamos legar a las generaciones futuras. Y la noción de procomún es un concepto ancho, plural y elusivo.

 Ancho porque abarca una considerable diversidad de bienes naturales (selvas, biodiversidad, fondos marinos o la Luna), culturales (ciencia, folclore, lengua, semillas, Internet), sociales (agua potable, urbe, democracia, carnaval) y corporales, también llamados de la especie (órganos, genoma, datos clínicos).

Plural porque son tan múltiples como los muchos modos de existencia que adoptan las comunidades, tanto en el plano local, como en el regional, estatal o internacional, pues no hay comunidad sin un procomún donde asentarse.

Elusivo porque siendo fundamental para la vida lo tenemos por un hecho dado. Un don que sólo percibimos cuando está amenazado o en peligro de desaparición”.

 Parece que el Procomún no sólo se ciñe a la Cultura, pero a nosotros es la parte que nos interesa. Me gustaría haceros una pregunta: ¿Hace falta proteger los bienes culturales en vistas a su difusión y acercamiento, no ya sólo a las nuevas generaciones, sino a las actuales?.

Creo que esa misma pregunta se la debieron hacer las entidades que, en Noviembre de 2011, crearon la “Fundación de los Comunes”, “que será una herramienta para fortalecer y extender prácticas de autoorganización ciudadana, así como para proteger y promover los bienes comunes”.

En la fundación se incluyen una docena de grupos y organizaciones “vinculados a la autoformación, los derechos sociales, los derechos digitales y la defensa de los comunes” y su objetivo es convertirse en “un espacio de discusión y producción política en torno de las temáticas que consideramos centrales de nuestro tiempo”.

Las integrantes son La Casa Invisible (Málaga), la Universidad Nómada, la editorial Traficantes de Sueños (Madrid) y el Ateneu Candela (Terrasa), además de los centros sociales La Tabacalera y El Patio Maravillas (Madrid), la plataforma de creadores Ex.net y las librerías La Pantera Rossa (Zaragoza) y Hormiga Atómica (Pamplona).

En nuestro país, esta fundación no es la única que brinda un apoyo fundamental al concepto de procomún, ya que a lo largo de toda nuestra geografía tenemos ejemplos de entidades, públicas o privadas, que llevan a cabo experiencias, investigaciones y actividades con el fin de fomentar este nuevo paradigma cultural, y de las que nos iremos haciendo eco en No Rock Solo cada vez que tengamos la oportunidad. Porque en este primer post, no podría olvidar mencionar, a modo de presentación, a la Asociación barcelonesa PLATONIQ, que fue la que a mí me abrió la puerta a este interesante mundo de la cultura colaborativa y abierta que tanto me fascina, o colectivos como ColaBoraBora de Bilbao y Zemos98 de Sevilla, de los que pronto tendremos noticias.

Ante este primer aluvión de filosofía commons… ¿cómo te quedas? ¿Habías oído hablar del procomún? ¿conoces algún proyecto en tu ciudad que trabaje de esta manera? Desde CULTURA&+ queremos tener retroalimentación con nuestros lectores, por lo que no dudéis nunca en mandar nueva información e incluso en corregir datos que creáis erróneos, la labor colectiva en la cultura no sólo está en los museos, si no en el día a día.

Andrés Sánchez a.k.a Boigandreau. #HombreMultidireccional #Cultura #Poesía UZI #HipHop #Libertad #PipasdeCoco Ahora puedes encontrarme en www.pipasdecoco.com. boigandreau (at) norocksolo (dot) com